“Dar la vida, por Aquel que nos llamó”…

Publicado el 08 de agosto de 2013 | No hay comentarios.

Encuentro de la generación de Hermanas Mayores

 

La generación de las Hermanas Mayores teníamos programado un encuentro en  Maestranza, con motivo de la celebración de los 160 años de la llegada de las primeras religiosas del Sagrado Corazón, que venían a fundar la Congregación a Chile.

Un grupo de religiosas nos encontramos en la comunidad Santa María de la Encina, el día martes 6 de agosto salimos a la casa de Avenida Rancagua para esperar a las otras religiosas que venían de la comunidad de Villa Alemana. Nuestra hermana, Guillermina Luza, encargada de la casa, con su cariño y generosidad,nos esperaba con ¡un rico desayuno! Juntas, las dos comunidades, tomamos fuerza para seguir la caravana hacia Maestranza.

Al llegar, fueron momentos de mucha emoción, porque estábamos en la casa que nos recibió hace ya más de 65 años. En el centro del patio principal hay una pileta y al lado un monolito que recuerda a Teresita de los Andes que estudió aquí.

En el trayecto de mirar las dependencias, nos acogieron varios señores que recorrieron con nosotras las galerías y patios. En las galerías y patios se encontraban alumnos de la Universidad, que conversaban y nos miraban mucho. Algunas de nosotras nos acercamos a contarles que estábamos visitando el lugar, porque era la casa que nos había acogido para nuestra formación religiosa, este paseo nos tenía ¡muy emocionadas!

La hermana Aurora Pérez,  les decía a los jóvenes: “Yo entré el año 49, otra el año 48…y algunos de los jóvenes decían: “Nosotros no estábamos ni en la mente de Dios”… también les llamaba la atención de nuestra presencia a las personas de servicio en la Universidad.

Quienes querían fuimos a la Capilla del Cementerio, está todo muy cambiado, puesto que hay una plaza que hace el camino hacia los departamentos y casas que hay alrededor.

El señor que nos recibió, se interesó mucho por nuestra visita y nos sacó fotos en el monolito de Teresita de los Andes y en diferentes partes de la casa. Las personas estaban muy amables y contentas de que estuviéramos ahí en la visita.

El regreso fue a las 12 horas, hacia la comunidad de Santa María de la Encina, donde nos esperaba un rico almuerzo. Alrededor de las tres de la tarde nos juntamos para hacer un trabajo. Formamos grupos de cinco integrantes para contestar algunas preguntas que la hermana Bernardita Délano había preparado sobre las primeras religiosas fundadoras. Reflexionamos sobre: ¿Qué desafíos ellas,  nos plantean hoy a nosotras? ¿A qué se debe esa fecundidad apostólica en nuestra vida?

Alrededor de las cuatro de la tarde, tuvimos la Misa de la Transfiguración del Señor. Rezamos y agradecimos a Dios lo vivido. Al término de la eucaristía nos esperaba  ¡un rico helado! Al momento de tomar once.

Personalmente, viví este encuentro con  una emoción muy grande, ¡pensar que tantas hermanas nuestras dieron su vida por Amor al que nos llamó hace ya más de 65 años! Sólo queda serle fiel al Señor por tanto bien recibido.

 

Fuente de la Noticia.

María Lina Arriagada. Rscj

                                                                                                                        Comunidad Alhué

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