Anna Du Rousier

Mujer de fronteras, visionaria, arraigada en Jesús

Ana du Rousier nació en Poitou, Francia, en 1806, en medio de la resistencia Vendeana a la Revolución Francesa. Cuando ella tenía 8 años, estando ella de pie junto a la puerta de su casa, ve llegar, en una carretilla, a su padre, herido y ya muerto. Probablemente se trató de un asesinato político. Las Religiosas del Sagrado Corazón recibieron a Ana y sus hermanas en su colegio. Al conocer a Filipina Duchesne, la primera religiosa del congregación que partiría a Norteamérica, quedó impactada por su ejemplo de generosidad y valentía. Ana decide ser religiosa y comienza un intenso itinerario que la preparará para ser la primera en llegar a Sudamérica.

Antes de cruzar el Atlántico, realizando en Turín una labor educadora extensa e influyente, fue expulsada por la revolución y debió cerrar sus varias obras en 1848. Santa Magdalena Sofía, fundadora de la Sociedad del Sagrado Corazón, envía entonces a Ana a visitar las casas establecidas en Estados Unidos por Santa Rosa Filipina Duchesne. Ana du Rousier llega a San Luis, Luisiana, en Noviembre de 1852, poco antes de la muerte de Filipina, como recibiendo de ella la antorcha que llevaría a Chile. Junto con Antonieta Pissorno (italiana) y Mary Mc Nally (inglesa), desembarcan en Valparaíso un 14 de septiembre de 1853, después de una larga e increíble travesía por el Caribe, cruzando el istmo de Panamá y bajando por el Pacífico con una escala en Callao.

 

(Para conocer los diarios de este viaje y los de otros grupos de religiosas que vinieron a Chile a mediados del siglo XIX, puedes leer VÍRGENES VIAJERAS: DIARIOS DE RELIGIOSAS EN SU RUTA A CHILE, 1837-1874. Sol Serrano, (editora) en colaboración con Alexandrine de la Taille. Estela Lorca, traductora. Ediciones UC, 2000)

 

En Chile, Ana du Rousier, crea un colegio para mujeres de clase alta, escuelas gratuitas para niñas pobres, difunde la devoción al Sagrado Corazón y la adoración eucarística, promociona la labor misionera, educadora y social de mujeres jóvenes que se reúnen en pequeñas comunidades (Hijas de María, Santa Ana…). Un trascendental aporte fue la fundación de la primera Escuela Normal para mujeres (1854), obra que estuvo a cargo de las religiosas por 30 años y donde se formaron alrededor de 500 normalistas. Las religiosas continuaron acompañándolas en su labor educadora a través de visitas a sus escuelas y apoyando una organización que ellas mismas crearon para sostenerse y colaborar mutuamente en su misión, frecuentemente desarrollada en escuelas pobres de pueblos lejanos. En el antiguo barrio de Maestranza (hoy Portugal y Diagonal Paraguay) se conserva parte de la casa que en 1861 Ana construyó para la obra educadora de la Sociedad del Sagrado Corazón en Santiago. Actualmente es ocupada por la Facultad de Arquitectura de la Universidad Mayor.

Ana du Rousier, en la medida que llegaban nuevas religiosas del Sagrado Corazón misioneras, desde Francia, Estados Unidos, España e Italia, y comenzaban a surgir las primeras vocaciones chilenas, fundó colegios y escuelas en Valparaíso, Santiago, Chillán, Talca y Concepción. También organizó la fundación de comunidades y establecimientos educativos en Lima y en Buenos Aires.

Ana falleció un 28 de enero de 1880 en Santiago de Chile y sus restos reposan en el mausoleo de las Religiosas del Sagrado Corazón en el cementerio católico de Santiago.

 

(Para conocer más de la vida de Ana du Rousier y su aporte a la educación de la mujer en Chile puedes leer: Educar a la francesa: Anna du Rousier y el impacto del Sagrado Corazón en la mujer chilena (1806-1880). Alexandrine de la Taille. Ediciones UC. 2012)

 

"La escolarización de las mujeres chilenas en el siglo XIX, obra fundamental de las religiosas francesas del Sagrado Corazón, significó un hito clave en el progreso de la Educación en Chile y en el propio desarrollo de la mujer, que accedió a áreas del saber hasta entonces reservadas solo a los hombres. Ana du Rousier, fiel representante del poder femenino, surgió al amparo de las libertades post Revolución Francesa. Ella trajo a Chile en 1853 el singular y prestigioso modelo de la Sociedad del Sagrado Corazón y logró instaurar con éxito los métodos de enseñanza que ya habían probado su efectividad en el resto del mundo. Este libro recorre la vida de esta excepcional religiosa, cuyo carácter y visión transformaron los procesos de la enseñanza y aprendizaje de la élite femenina chilena a través de una educación integrada y racional."

Diseño Web - Posicionamiento Web - Sistema Web