DESDE EL SUEÑO DE SANTA MAGDALENA SOFIA BARAT

Publicado el 02 de junio de 2015    |   Por Ma. Inés Toro    | A la escucha del mundo

“DESDE EL SUEÑO DE SANTA MAGDALENA SOFÍA BARAT”

Acompañar a las mujeres y hombres en sus contextos de hoy…

            Este sueño de una mujer como Magdalena  Sofía lo hemos heredado como religiosas de Sagrado Corazón. Quienes formamos parte de la congregación desde nuestra formación inicial bebemos de las fuentes de la Espiritualidad y nos consagramos a vivir nuestro Carisma.

La Santa Madre, mujer en constante discernimiento al Espíritu, con una consciencia crítica ante la sociedad que le tocó vivir nos sigue invitando hoy “estar atenta” a los nuevos escenarios del mundo, del país, de las localidades, espacios  donde somos llamadas a realizar nuestra vida y misión para la construcción del Reino.

No podemos substraernos de lo que el mundo, las sociedades construyen, los gobiernos se adhieren, el mundo cambia con una rapidez que es “avasalladora”, sin negar los avances tecnológicos, comunicacionales, en orden de las ciencias, medicina, etc, pero tampoco podemos permitirnos quedarnos sin expresar que hay cambios que se necesitan con una prioridad mayor que tocan a la Dignidad de todas/os los seres humanos que habitamos este planeta. Hay un desarrollo global que no es inclusivo para todas/os los hijos de Dios. La dimensión más integral de los seres humanos está siendo dejada de lado por la prioridad del “tener, del consumo, de la imagen, del poder, del individualismo, exclusión, malas prácticas en el ejercicio de nuestros roles, funciones”…

No sólo como país hemos vivido desastres naturales, todo el planeta “está con dolores de parto” y necesitamos hacernos “cargo responsablemente y comprometiéndonos” a crecer en la consciencia de que la Tierra sufre y que debemos tomar medidas para “reparar el daño”, porque siempre es tiempo de cambiar de rumbo y apostar por una transformación.

Parece una meta inalcanzable, la “montaña se ve alta para subirla”, pero no podemos bajar nuestros brazos, somos mujeres que no sabemos habitadas por una Presencia Mayor, de ahí brota nuestra esperanza (DV)[1], creemos en la trama oculta de Dios que está llevando la humanidad hacia el Reino (DV[2]).

Nuestra Espiritualidad encarnada fluye de la relación honda con Jesús, desde la contemplación y la acción estamos llamadas a transformar la realidad donde quiera que estemos (DV)[3].

En mi experiencia de acompañar a las/os jóvenes en el crecimiento de su fe, doy gracias a Dios por el camino de dos años con ellas/os en la preparación a su Sacramento de Confirmación. Con el desafío de acompañarlos, de ser un testigo fiel de mi vocación como consagrada y de entusiasmarlas/os con la invitación de una entrega en el servicio de su prójimo. Como profesora en la materia de religión tengo la posibilidad y desafío de entregar contenidos pero también de entusiasmarlos en una relación más profunda con Jesús y para eso es importante mostrarles a Jesús como amigo, cercano y que le importa que desarrollen su proyecto de vida iluminado por su Palabra siempre viva y actual.

[1] Desplegar la Vida…Ofrecer el don recibido. Documento de la Sociedad del Sagrado Corazón 2013.

[1] Ofrecer el don recibido.

[1] Vida Interior.

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EQUIPO COMUNICACIONES

 

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