"Lo Espejo exige respeto..."

Publicado el 07 de marzo de 2013    |   Por Hna. Sofía Baranda F. rscj.    | A la escucha del mundo

Santiago, 5 de marzo de 2013

SR  PEDRO PABLO ERRÁZURIZ

MINISTRO DE TRANSPORTE Y TELECOMUNICACIONES

Presente

Estimado Ministro:

El proyecto Rancagua Express de Ferrocarriles del Estado, que de acuerdo a la información que manejamos los vecinos del sector,  supone 118 trenes de alta velocidad al día, significa para muchas poblaciones de la zona sur de Santiago el que cada 4 minutos sean invadidas por un fuerte temblor y un estridente ruido. También la división de la comuna y barrios a ambos lados de la línea  se hace más profunda y el paso de los peatones de un lado a otro es cada vez más peligroso. Estas poblaciones han experimentado drásticas divisiones a lo largo de su historia:  la panamericana sur por el oriente, la autopista Américo Vespucio por el sur y la línea férrea por el poniente, fragmentación que ha afectado enormemente en su desarrollo y su integración social.

Las religiosas del Sagrado Corazón vivimos hace más de 40 años en la comuna de Lo Espejo,  en la población Santa Olga.  Desde 1969  abrimos en la población Clara Estrella un colegio para mujeres que abarca desde prekinder hasta enseñanza media técnico profesional.  Nuestro colegio recibe a más de mil alumnos y alumnas provenientes de las poblaciones de Clara Estrella, Santa Adriana, Santa Olga, José María Caro y otras cercanas.  Hemos acompañado la vida de las familias de estas poblaciones en momentos difíciles de sus historias, haciéndonos parte de sus organizaciones y animando la comunidad cristiana de base y la vida de la parroquia y sus capillas.  Conocemos la realidad de estas familias sencillas, trabajadoras y sacrificadas.  Hemos compartido a lo largo de muchos años sus esperanzas, participando y apoyando  proyectos que surgen de los mismos pobladores para organizarse, para  apoyar a las mujeres, a las personas de tercera edad, para cuidar a sus niños y animar a los jóvenes.  También compartimos sus dificultades, que surgen especialmente de la realidad de una comuna tremendamente postergada y olvidada. 

Según algunas cifras oficiales de esta comuna,  fundamentalmente  viven en ella familias de estrato socioeconómico bajo que se dedican a trabajos en el área del pequeño comercio y de la construcción. Sus bajos sueldos las obligan a complementar sus ingresos con la ayuda de trabajos informales por parte de varios miembros del grupo familiar.  Los porcentajes de población en el rango de pobreza e indigencia son altos. No hay empresas importantes, sólo muchas micro empresas que en su mayoría funcionan en las mismas casas de sus dueños. 

Casi todos los habitantes de esta comuna  acuden a la educación y a la salud pública.   Las escuelas arrojan los índices más bajos en el SIMCE, mientras que la natalidad es alta en comparación con otras comunas de Santiago.  No hay escuelas ni centros médicos particulares.  En varios de los consultorios que nos corresponden también a nosotras no se ofrecen todos los servicios ni se entregan los medicamentos básicos a los que tenemos derecho. Tampoco tenemos farmacias cercanas a nuestros barrios.   Desde hace un par de años existe un centro de diálisis que permanece cerrado…

Los servicios de transporte son limitados, aquí no funciona el horario de frecuencia para los buses y los fines de semana es difícil trasladarse.  Los centros comerciales todos están en otras comunas, aunque contamos con excelentes ferias libres.  La comuna de lo Espejo no cuenta con campos de recreación ni deportivos, ni ciclovías, no tenemos cine, ni teatro, ni  centro cultural. Escasamente tenemos algunas plazas, nada de cuidadas.  No conocemos ninguna estrategia de reciclaje ni cuidado de la basura que se haya implementado. 

Quienes vivimos en estos barrios de Santiago nos impresiona el poco progreso y la poca integración a los progresos urbanos que han experimentado estas poblaciones tan antiguas en la historia de Santiago. Desde hace años no hemos visto mejoras en nuestras calles, ni en la infraestructura de la comuna ni en los servicios públicos.  No nos extraña el narcotráfico y estamos acostumbrados a los petardos con los que las diferentes bandas se comunican todas las noches.  Nos duele ver a los jóvenes desertando de las escuelas y entendemos que se vaya acumulando rabia e impotencia en tantos que no tienen oportunidades y que reciben diariamente servicios de muy mala calidad. Cuando se es testigo de contrastes y desigualdades tan grandes, la inseguridad y la exclusión se hacen parte de la experiencia de cada día y genera mucho dolor.

La historia de estas comunas ha sido de fragmentación y exclusión.  Sentimos que somos una comuna invisible.  Desde que se ha conocido el proyecto de Rancagua Express, esta  percepción de la gente aumenta. ¿No existimos las millones de personas que cada 20 minutos a lo largo de  4  de las más populosas comunas del sur de Santiago,  tenemos que soportar el ruido y el peligro constante de los trenes?  ¿No son estas familias más numerosas e igualmente importantes como las de las dos comunas que se privilegian de tener un metro subterráneo?

Bien sabe usted del peligro que suponen los cruces de la línea del tren, tanto para peatones como para vehículos.  No somos nosotros los beneficiados con estos innegables progresos. La estación de trenes para nosotros fue cerrada por razones de seguridad.  Sigue abandona y no se ha buscado para ello ninguna solución. Tampoco ahora se nos ofrece remediar esta carencia.

Las religiosas del Sagrado Corazón junto a los vecinos de Lo Espejo pedimos considerar las necesidades de nuestra comuna y poner los medios para que el desarrollo y bienestar que trae el tren rápido no aumente más la desigualdad, la postergación y la vulnerabilidad para nosotros, para nuestros niños y todas nuestras familias.

Pedimos que el servicio que usted hace actualmente como ministro dé frutos para bien de todos.

 

Atte.

Comunidad de Religiosas del Sagrado Corazón

Magdalena Sofía Barat.  Población Santa Olga

comentar

Comentarios

Diseño Web - Posicionamiento Web - Sistema Web