Nosotros no queremos competir...

Publicado el 15 de julio de 2015    |   A la escucha del mundo

NOSOTROS NO QUEREMOS COMPETIR,

TODOS QUEREMOS SER RECONCIDOS

En lugar de recibir para ella sola las 10 mil libras del premio llamado “Caine” para escritores africanos, Namwali Serpell, de Zambia, decidió compartirlo con los otros 4 autores preseleccionados. Namwali Serpell ganó con un cuento titulado “El saco”, una historia sobre dos hombres que amaron a la misma mujer y que rivalizaron hasta llegar a ser ancianos.

Explicando su decisión, Namwali Serpell dice:  

Es muy difícil ser colocada en esta posición de competencia con otros escritores a los que respetas enormemente, te sientes a ti misma convertida en una especie de ídolo americano o en la situación de un caballo de carreras, cuando, en realidad, todos queremos apoyarnos mutuamente.”

En el mundo del arte y en el terreno de la creatividad, en realidad, no puede haber perdedores.   Las obras de arte no pueden competir porque la valoración siempre es subjetiva. Cada obra es única. Tampoco puede haber ganadores, cada obra tiene su propio defecto. En el arte cada uno se esfuerza enfrentándose no a los otros sino a sí misma para crear algo más profundo y más innovador que el último trabajo. 

La decisión de Namwali Serpell en el plano de las artes nos lleva al terreno de la vida donde aun es más inútil competir. Cada vez más nuestra vida se parece  a una lucha por conseguir trabajo, recursos, petróleo, agua, tierra…  Constantemente nos traiciona el deseo de sentirnos o descubrir lo excepcional. Conocemos el creciente apetito por ser el ganador y  pensamos que el podio no permite más que a una sola persona…

Siempre alguien tiene más dinero, mejor trabajo, una vida social más interesante,  más solicitudes y reconocimientos.   Vivimos con la insatisfacción de no ser mejor que los otros, con el constante temor de perder, con la sensación de que otro está recibiendo más, que le está  yendo mejor que a mí en la vida. Vivimos buscando lo excepcional que merecemos y necesitamos.

Lentamente y sin pausa vamos desterrando la alegría del mundo y nos sentimos insatisfechos en un mundo en el que en realidad sí hay espacio para cada uno.

Namwaly Serpell dice en su discurso al recibir el premio: “Nosotros no queremos competir. Todos queremos ser reconocidos”.

Mientras la vida sea presentada o vivida como competencia  no habrá ganadores, todos vamos a perder. No es iluso desear que todo el mundo sea ganador. Es reconocer que todos y cada uno está corriendo su propia carrera, en su pista, con su equipo y sus partidarios.

La alegría la recuperaremos, es una necesidad en este mundo que insiste en decirnos que lo que tenemos, lo que somos y lo que hemos logrado no es y nunca  será suficiente.

Sábado 11 de Julio 2015 publicado en “The Guardian”. Extracto

----

Hna. Sofía Baranda 

comentar

Comentarios

Diseño Web - Posicionamiento Web - Sistema Web