"Vivir en Michaihue ha sido..."

Publicado el 09 de octubre de 2018    |   Por Angela Godoy    | A la escucha del mundo

Vivir en Michaihue ha sido una experiencia llena de Dios en todos los sentidos. Los invito a imaginar que un día cualquiera, despiertan y deciden seguir a Cristo en su propia ciudad, despojándose de sus comodidades cotidianas y dándose la oportunidad de encontrarse con Jesucristo en el día a día, dejándose guiar por él y confiando ciegamente en su amor. Esto es lo que entrega proyecto Michaihue a los voluntarios que deciden hacerse parte de esta experiencia colmada de Dios.

Con la Pame decidimos vivir esto por diferentes motivos, pero ambas coincidimos en un aspecto esencial, la búsqueda constante de Dios, desde lo más cotidiano como lo es tomar micro para poder llegar al trabajo o a la universidad, hasta lo más contemplativo, como lo es el poder tener la oportunidad de orar todas las noches en comunidad.

Ambas estamos en momentos diferentes de nuestras vidas, pero eso no fue un impedimento para en conjunto lograr ese encuentro con Cristo hecho carne, el cual se encuentra en las personas que viven en Michaihue. Y es que Dios se encuentra con nosotros 24/7, guiando y acompañando nuestro caminar, como un amoroso padre y compañero, pero a veces no lo notamos, porque estamos insertos en un mundo que va muy rápido y que nos hace olvidar la presencia de Dios.

Michaihue es una población que generalmente es estigmatizada por las personas del gran Concepción, pero el irse a vivir ahí es hacer oídos sordos a lo que la gente dice y comenzar a ser consecuente con nuestra fe. Mentiriamos con la Pame si dijéramos que no es una población compleja, pero esta fachada esconde una gran riqueza, estas son las personas que viven ahí y que tienen el rostro de Cristo. Ellos confían y aman a Dios a pesar de tener necesidades que lo más probable es que ni tú ni yo no tengamos, pero es esa fe incondicional lo que les permite vivir felices y plenos a pesar de sus carencias materiales. Muchas veces cometemos el error de pensar que los pobres son las personas que más necesitan, pero no nos damos cuenta que los pobres somos nosotros, al negarnos la oportunidad de ver a Cristo en el día a día. Muchas veces, él nos da regalos que nosotros no comprendemos ni aprovechamos, pero siempre estamos a tiempo de quitarnos la venda para darnos cuenta de lo grande que su amor por nosotros.

Los invitamos a ser parte de esta linda experiencia, que sin duda, nos entregó una nueva perspectiva de fe y marcó nuestras vidas. Entreguense y confíen en el plan que Dios tiene para cada uno de nosotros, Él como nuestro sabio Padre sabe lo que necesitamos.

 

Angela Godoy,

participa en las comunidades de los SS.CC y es jefa Regional de Misión País Concepción

comentar

Comentarios

Diseño Web - Posicionamiento Web - Sistema Web