ADVIENTO

Publicado el 28 de noviembre de 2015    |   Desde el corazón (Borrador)

Esperamos 

A Aquel que llena de alegría nuestro mundo

Al recién nacido que rejuvenece a  la humanidad.

Al Fruto que se inclina para saciar nuestra hambre.

Al Bueno que enriquece nuestra pobreza 

Al Médico que se acerca para curar nuestras dolencias.

Al Hijo de Dios que por su venida da la vida al mundo

Al Silencioso, que va a hablarnos  por su Voz.

Al Oculto cuyo Hijo va a hacerse visible.

Al Viviente cuyo Hijo se hace mortal. 

 

Gloria a la Fuente que va a ser enviada para nuestro perdón.

Gloria al Misericordioso que llevará nuestras cargas.

Gloria a su venida que da la Vida a los seres humanos.

Gloria al que viene a nosotros por su Primogénito. 

Gloria al Grande cuyo Hijo desciende para hacerse pequeño. 

(De un himno de San Efrén)

 

El Adviento nos alcanza con su carga de promesas: llega el Señor y su llegada  no es algo que temer sino algo que desear porque es un amor impaciente el que viene a nuestro encuentro, y ese es precisamente el momento de gracia que vivimos. 

Porque sólo cuando alguien se sabe querido y acogido, comienza a dar lo mejor de sí mismo y puede empezar humildemente, calladamente, esa tarea de preparación a la venida del Señor a la que nos convocan las  imágenes  de Isaías: “de las espadas forjarán arados, de las lanzas, podaderas”. 

ORAMOS

Padre, te pedimos que la Iglesia sea siempre portadora de la buena noticia de que tú nos amas y nos buscas porque somos preciosos para Ti

Te pedimos que sostengas el trabajo  de todos los que se esfuerzan por ir transformando la violencia y la hostilidad de las relaciones,  en arados y podaderas, en instrumentos de paz.

Te damos gracias por todas las personas que conocemos fuera y dentro de nuestra comunidad,  que son capaces de mantener la fe en tus promesas y nos ayudan a mantener nuestra esperanza y nuestro compromiso

Fuente:

Dolores Aleixandre rscj

 

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