El Regalo de la Solidaridad en el Norte de Chile

Publicado el 21 de julio de 2015    |   Desde el corazón (Borrador)

El Colegio Sagrado Corazón de Concepción, con sus 150 años de historia siempre nos impulsa a más, a “ir más allá”. Este impulso llegó este invierno hasta Copiapó y su “Valle devastado” en marzo de este año por los aluviones de agua y lodo.

En Concepción, el colegio y su Departamento de Pastoral  se organizó en el tiempo en que el aluvión en el norte era noticia, para hacer una campaña e ir en ayuda de la gente de Copiapó. El Centro de Padres lo pensó y puso a disposición de esta acción solidaria una cantidad de dinero considerable. Pasó el tiempo y se fue gestando el compromiso de llegar hasta allá llevando la ayuda y la visita humana y cercana de laicos y religiosas del Sagrado Corazón.

Hemos constatado que el mundo de hoy y sus medios de comunicación quieren noticias, mas bien novedades día tras día, o los grandes temas duran en portada una semana a lo más, sin embargo los tiempos humanos sobretodo los tiempos de quienes tienen menos recursos son mas lentos…

Llegar a Copiapó e internarse por el “Valle” hacia adentro es constatar que el dolor está esperando en las personas para ser consolado y ser  compartido y sobrellevado solidariamente entre todos. Como no sentir la resonancia del Evangelio Mt.11, 28 “Vengan a mi los que están cansados y agobiados y Yo los aliviaré”, la más auténtica  expresión del Corazón de Jesús.  Esto es lo que pudieron hacer quienes estuvieron allá representándonos a todo el Colegio de Concepción: Catalina Acosta, Jacqueline Valderrama, Ilia Larenas, Anita Ramos rscj  y  Ximena Alarcón rscj de la Comunidad de Villa Alemana.

Los chilenos somos ingratos, nos olvidamos fácilmente de nuestros compatriotas que sufren. El norte sigue sufriendo. Recién, 70 familias han podido salir de un albergue y recibir “casas de emergencia”, muy pequeñas (4 por 4 mts.) por cierto, pero para ellos una gran solución. Una empresa minera les ha regalado enseres  y están felices porque están seguros y tienen casa.

El sector visitado es “Los Loros”,  rodeado de Cerros, una de las tantas quebradas que bajan a este “Valle”.  En este sector, habían campamentos de “tomas de terreno” con familias de situaciones difíciles, en algunos casos con problemas de droga y delincuencia. Son pobres entre los pobres, hay miseria.

Estas personas, iguales que cada una de nosotros, necesitan ser escuchados en su dolor, ellos recuerdan y cuentan todo cómo fue lo del “aluvión”, aunque sea primera vez en la vida que te vean te cuentan todo, se emocionan, lloran, y repiten lo que vivieron una y otra vez  como si esto hubiera pasado ayer.

¿Qué se ve en este campamento de emergencia? : Mucho polvo, se levanta polvo porque los niños y perros juegan, mostrando la vida en medio del abandono.

Un signo bonito que vimos es que, la gente confía en la Iglesia que ha cumplido una tarea grande como administración y canalización de la ayuda. El centro de acopio ha estado en la Parroquia de Tierra Amarilla y la Comunidad Religiosa que viven allí, han hecho un catastro de las familias, para ver sus necesidades. Sin embargo se necesita materiales de construcción, todo es escaso y se hace poco.

Reavivar la fe y la esperanza es una de los propósitos de las misioneras, la Iglesia está organizada  y se hace con especial sentido las actividades que alcanzan a estos sectores apartados. 

Una de las actividades en esta semana, con ocasión de la preparación a la fiesta de la Virgen del Carmen, fue llevar la imagen de la  Virgen a los lugares apartados, trasladándola en la parte de atrás de una camioneta, junto al Párroco,  ahí va hermosa con sus ropas al viento.  La gente recibe a la Virgen con devoción y la Virgen bendice los campos y parronales, según la tradición.  En un oasis, se ora  profundamente con el “Canto a lo Divino”.  Luego salen en caravana hacia arriba, hasta “Junta del Potro” donde los crianceros conviven con sus rebaños, las cabras, tal es su situación de aislamiento y distancia que estuvieron una semana sin saber de la tragedia ocurrida Valle abajo. Ellos sin embargo se alegran con la visita y agasajan con un asado de cabrito.

El Corazón de Jesús compasivo y solidario nos invita a  que acompañemos de corazón a estas familias que sufren haber perdido todo, y aun lo mas doloroso amigos desaparecidos hasta el día de hoy, nada se sabe de ellos porque algunos de ellos eran inmigrantes de los países vecinos,  trabajadores indocumentados, que encontraron la muerte en estas circunstancias,  lejos de sus familias y sin comunicación posible. No nos olvidemos de ellos y de tantos otros que esperan solución tras los desastres naturales.

Fuente:

Yerka Ivulic  rscj/Ana Ramos rscj

Comunidad de Michaihue / Concepción

 

 

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