¡Valor y Confianza! El Corazón de Jesús vela sobre ustedes.

Publicado el 10 de mayo de 2013    |   Por Yerka Ivulic rscj    | Desde el corazón (Borrador)

Nuestra fundadora, Santa Magdalena Sofía Barat,  sintió desde joven deseos ardientes  de propagar  el amor del Corazón de Jesús.  Como hija del fuego, sentía en ella este impulso enérgico que quería contagiar a muchas otras mujeres.  Desde muy joven  Sofía tiene el sueño de reunir y educar a jóvenes  adoradoras que repartidas por todo el mundo pudieran adorar día y noche al Sagrado Corazón, sueño al que no renuncia, y para lo cual va formando religiosas verdaderamente convencidas y confiadas en el  amor incondicional de Dios y que no se achican ante las dificultades, sostenidas no en sus propias fuerzas, sino en Aquel que todo lo puede.

Desde los comienzos supo distinguir entre aquellas religiosas las  que tuvieran un temple probado y fueran valientes para emprender y llevar adelante grandes hazañas, en nuestro lenguaje diríamos, vivió ella y con ellas proyectos y deseos de gran audacia. Así fue con Filipina Duchesne  a quien tuvo que contener durante mucho tiempo su deseo de ir a misiones lejanas hasta que fuera el tiempo propicio para enviarla  a los Estados Unidos.

Algo similar e igualmente audaz hizo con Ana du Rousier,  quien tras tiempos muy difíciles de misión en Italia, fue enviada a Estados Unidos como visitadora de las casas existentes  y estando allá recibe el envío de ir a fundar  a Chile , es decir, a  “los confines de la tierra”, envío que revela la audacia tanto de Sofía como de Ana, la que tras solo una noche de lucha interior, decide venir  resueltamente a nuestro país, sembrando  la semilla que ha dado abundantes frutos sobretodo en la educación de la mujer chilena.

Es bueno y consolador en todo tiempo, mirar una y otra vez la figura de Sofía, quien tuvo siempre una palabra justa para sus compañeras, una observación, un consejo, fijándose  en detalles para celebrarlos o para corregir,  siempre con sabias orientaciones personales para cada una.  Ella animaba a no rechazar la cruz, sino a abrazar la cruz de Nuestro Señor Jesucristo, tomándola como el más  grande de los tesoros  a los que podemos aspirar.  Normalmente en nuestra vida, lo que mas queremos es alejar las dificultades, Sofía nos diría que tengamos valor y confianza.  Este año damos gracias por estos 160 años de historia de la Sociedad del Sagrado Corazón en Chile que, sostenidos en esta valentía y en esta confianza de tantas mujeres  y no exentos de dificultades, podemos reconocer  aportes a la educación y a la evangelización en nuestra Iglesia y país. 

A continuación transcribimos una carta de Sofía Barat desde París a Ana de Rousier, el 25 de junio de 1855, a casi 2 años de haber llegado a Chile.

Ahora, una palabrita para contestar a su hoja de dirección que no he podido leer sin conmoverme.   ¡Ah¡, No tengo nada que perdonarle.  Que más podría hacer Ud.  por Jesús, por la Sociedad, sino arriesgar su vida como lo ha hecho sosteniendo un  viaje y una misión superior a sus fuerzas, para probarle su adhesión y su amor.

Pero ¿quién no tiene que reprocharse algunas negligencias?  Es casi imposible a nuestra naturaleza sobre todo cuando uno sufre.  También me ha consolado su confianza en nuestro dulce maestro y su redoblar de celo y valor para continuar, querida Ana con más perfección que nunca, la misión que el Divino Corazón le confía en esta parte del mundo, tan lejos de nosotras.  Cuán noble y divina es, si nosotras nos divinizamos en esta hoguera de amor que se nos abre y donde Jesús quiso que entráramos como lo dijo a su sierva y apóstol.

A nosotras nos  toca, hija mía, continuar su apostolado, pero con los mismos medios que su maestro y esposo le enseñó: el trabajo, con frecuencia ingrato, las humillaciones, tal vez las injusticias.  No importa, con tal que Jesús sea amado, glorificado.  No temamos nada como San Pablo.  Consintamos en ser anatema por las almas que Jesús rescató con su sangre.  Si nosotras nos entregamos por la salvación de nuestros hermanos, ah Jesús crucificado no nos dejará perecer,  porque será su amor el que guiará nuestros trabajos. 

Esperemos en Jesús, rece por su madre que la quiere.      Barat

Pidámosle a Jesús que nos impulse cada día a arriesgar nuestras seguridades  para seguir anunciando que Jesús ha vencido a la muerte y descubriendo y manifestando el amor de su Corazón.

Yerka Ivulic rscj

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Comentarios

comillas Querida Yerka, precioso articulo. Muchas gracias por compartirlo. Te deseo un FELIZ DIA DE SANTA MAGDALENA SOFIA.
Que nos regale la gracia de ser mujeres arriesgadas y sobre todo confiadas en su Amor. comillas

Mariola VeraPublicado el 24 de mayo de 2013 a las 06:43:43

comillas Gracias Yerka, por tu tan significativa reflexión. Se nota que el Espíritu te iluminó para escribir esto y buscar la carta adecuada de Magdalena Sofía a Ana de Rousier. Nos has llenado alegría con la reflexión de la experiencia tanto de Magdalena Sofía como de Ana para avanzar en la vida y misión. .
comillas

comunidad de Santa María de la EncinaPublicado el 17 de mayo de 2013 a las 19:15:33

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